lunes, 5 de septiembre de 2011

He soñado con una tormenta.

Hoy, al despertar, he sentido la imperiosa necesidad de besarte. De mirarnos sonriendo con cara de bobos.
De estrecharme entre tus brazos. De dibujar caminos con mis manos en el mapa imaginario de tu espalda.
De que me susurres el nombre de tu grupo de música favorito, bien dicho (a mi manera).

Hay cosas que son irrefutables, como que a veces la realidad supera al más idílico de los sueños.


8 comentarios:

Ross Shakesheave dijo...

Son esas veces, cuando la realidad supera a la ficción, las que realmente valen la pena.
(:

Yellowprincess dijo...

La realidad es mejor que el sueño, porque sabes, que al despertar, no se esfuma :)

Jum dijo...

:)

Virus dijo...

Yo me levanto igual a veces

Naoko dijo...

Mmmm... ;)

Paranoid Drug Haze dijo...

Que cursi eres...

tierramojada dijo...

Aunque en los sueños él siempre aparece. O ella. Y la realidad es bien distinta, a veces.

;)

La sirena del moño apretado dijo...

Y son esas mañanas las que permiten que nos olvidemos de los días amargos en los que no te apetece ni abrir la ventana y dejar pasar el aire.
Pero es así, los sueños, los primeros pensamientos del día y los ultimos de la noche son los que más claramente nos dejan saber quienes somos y qué o a quién queremos realmente.
Me encanta =)
Te sigo vale?
Espero tu visita al mío :D
http://mialmainconquistable.blogspot.com/