lunes, 21 de noviembre de 2011

porque el mundo es injusto, chaval.

Me miró. Y yo no le miré. No me apetecía perderme en sus ojos de Universo apagado.

Me habló. Y yo no le escuché. No me apetecía oír sus poesías extrañas con trasfondo de amor.

Me acarició. Y yo no me inmuté. No me apetecía ver florecer en nuestros cuerpos todas las primaveras del mundo.



No me apetecía otra cosa que no fuese mandarlo a tomar por culo, encenderme un cigarro y leer a Bukowski.


Y eso hice.



8 comentarios:

DANYGIRL dijo...

Pues a mí si me miran, me hablan y me acarician... presto atención!

Jum dijo...

Muy Marina :)

Me encanta

Estoicolgado dijo...

jo...

Pio dijo...

parece tan fácil, pero no creo que la cabeza diese un portazo tan pronto....

tierramojada dijo...

Y muy bien hecho.

PD: Estoy de acuerdo con Pio.

:)

Virus dijo...

Mientes.

juansems dijo...

Llegué acá gracias a que buscaba una imagen para mi nueva entrada del blog y vaya que me he quedado atado a tus letras.

Un abrazo, me llevo una foto que posteaste en un texto sobre parís.

;)

JuanSe

Javi dijo...

Sí, eso, vete con Bukowski y engánchate al cigarro.
Te harás mística y famosa como todos los poetas y poetisas.