lunes, 1 de octubre de 2012

Septiembre.

"Estamos condenados a desaparecer", dijo y luego se dejó caer sobre mi cama, de golpe, como si acabase de recibir un disparo en el pecho. 

Me quedé mirándole. En aquel silencio tuve ganas de pedirle perdón por todas las cosas que no le había contado. Quise suplicarle que no me odiase por todas esas cosas que no le contaría nunca. Me senté en el borde de la cama. Acto seguido, él deslizó su mano desde mis hombros hasta el centro de mi espalda. "Deberías volver a escribir", musitó. Antes escribía para salvarme. Ahora soy capaz de dejar escapar septiembre sin crear una sola frase. Quería volver de nuevo a ese límite, al de hace unos años. Y lo he superado con creces. Las noches sin dormir, las devastadoras ganas de inundar la habitación. A veces me pregunto si yo era ya así antes de conocerle y no lo sabía, o si esto forma parte de ese yo mío que ha mutado con su existencia. 

Me tumbé a su lado y oculté mi cara en su regazo. Mi paraíso momentáneo estaba ahí, entre esos brazos cálidos. Deseé que aquello fuera siempre mío. Le abracé como quien abraza una ilusión. Sentí todo al amor de golpe. Brutal e instantáneo, como una descarga eléctrica. Y después, irremediablemente, sentí miedo. Temí volver a ver aquellos nombres escritos en alguna parte, o esas fotos que guardan partes imborrables de la historia. Sentí todas esas cosas que se sienten cuando estás vivo. Toda la intensidad del mundo sobre nuestros cuerpos. Y en el mismo centro del universo comprendí, que siempre existiría esa duda, esa sensación de pérdida, ese deseo de inmortalidad. 

Me acerqué hasta su boca y le besé, salvaje y tierna, como un animal del bosque. Sonrió y se hizo de noche al otro lado de la ventana, mientras la luz que emanaba de sus ojos iluminaba por completo la habitación. Me miró fijamente y le dije: "no he querido nunca a nadie de esta manera". Todo a nuestro alrededor era mágico. Y era verdad.  

4 comentarios:

Pez de ciudad. dijo...

"Antes escribía para salvarme", magnífico.

tierramojada dijo...

Me has hecho llorar.
No me preguntes por qué.

danilita21 dijo...

el "antes escribía para salvarme" es el todo de este escrito. Septiembre se fue sin una frase mía y aún sospecho que octubre correrá igual.. quién sabe a donde ira a parar tanta indecisión

Ross Shakesheave dijo...

Un "me encanta" es mío. Porque no hay mucho más que pueda decir.