miércoles, 10 de julio de 2013

Nubes negras.

Tú acumulabas la lluvia.
Yo los relámpagos y los truenos.

Tu tristeza y mi furia.

Cuando explote la tormenta
no va a haber Dios
ni paraguas 
ni techo
que nos salve.



1 comentario:

tierramojada dijo...

Explota siempre dentro de nosotros mismos. Y ahí somos insalvables
por los demás.
Sólo nos salvamos nosotros.