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domingo, 1 de septiembre de 2013

6:18 a.m

Las chicas van con los zapatos en la mano
clavándose la vida en los pies
camino a casa,
con el pelo revuelto
el maquillaje roído
y toda la esperanza a cuestas.

Alguien dice que ya es septiembre,
dice qué rápido pasa el tiempo
cuando es verano. 


No sé qué hemos bebido
ni por qué nos sabía tan dulce esta noche
la existencia.

Nadie ha bailado la última canción.
No ha hecho falta.
Nadie ha dicho hasta mañana.
No ha hecho falta.



Mi cama vacía.
Mi cama de 90 x 190 cm
como un desierto enorme
como un precipicio
como una jaula de soledad.

Quiero llamarte.
Quiero decirte cualquier cosa.
Pero he olvidado tu número
tu voz
tu nombre.
Quiero escribirte algo,
pero los pájaros idiotas que confunden
la luz del sol con la de las farolas
me dicen que no
que no lo haga
que 
estas no son horas
para escribir poemas
de amor.

1 comentario:

N dijo...

Como todas tus entradas: me encanta.
Tienes razón en que el tiempo pasa mucho más rápido en verano, tal vez porque realmente vivamos ese tiempo, y no estemos esperando a que pase, lentamente.
¡Un besín!