sábado, 28 de diciembre de 2013

Madrugaría por ti.


Hay que aprender a escribir sobre algo más allá de la ausencia. 

Sonreír porque atardece.

Palpar el presente con las manos limpias. 

Mirar a los ojos a las personas que se atreven a mirarnos a los ojos. 

Ser valientes:

sentir lo que decimos y decir lo que sentimos.

No llorar mirando siempre las mismas fotos,

otorgarle una tregua a la memoria.



2 comentarios:

Pio dijo...

Ains...

tierramojada dijo...

Una vez madrugué por alguien y ese alguien madrugó por mí.

Hoy tan sólo es un recuerdo en alguna fuente, un verso en cualquier poema.

Pero volveré a hacerlo mil veces más.