viernes, 11 de abril de 2014

Pero.

Tu cuerpo es una herida
con la forma de un faro que parpadea
en la oscuridad de la noche,
- dijiste - Bésame antes de que se me escapen
todos los poemas
por la boca.


Te acurrucaste en mi porque los gatos

tienen memoria;
a veces buscan el calor del hogar
y otras lamen su corazón si tienen frío.

Ven, que sé que odias las tormentas,
y llueve demasiado en esta ciudad-bosque
de animales fluorescentes. 

Escucha la música psicodélica que sintonizan
mi sístole y mi diástole,
es toda la verdad que tengo para darte. 


Qué extraño el placer del refugio,
¿no crees?

Qué hermoso el milagro de que sigamos
vivos. 


Hoy es una de esas madrugadas en las que me da igual
hablar de amor
o hacerlo,

pero contigo.

4 comentarios:

Isabella R dijo...

En realidad me pareció bello, me gusto y de igual manera entendí a mi manera

James Leer dijo...

Brutal Marina... hablar de amor a veces es incluso mejor que hacerlo.

Pio dijo...

Como siempre, bien bonito lo que escribes :)

Guiller Castillo dijo...

Difiero de James. Prefiero hacer el amor que hablar interminablemente de él. Hacerlo es poder leerlo con tus versos.
Saludos desde la distancia azul.