jueves, 2 de octubre de 2014

Sobre el reflejo de las nubes en los charcos.

«Escribo
para que el agua envenenada 
pueda beberse.»

- Chantal Maillard -
Ponle nombre
a tus fantasmas.
Aprende a describir la órbita
de tu tristeza.
Fúgate de esa casa sin ventanas
llena de nostalgia
y habita otro planeta
de madrugadas apacibles.

Recuerdo aquellos meses
con la distancia del que quiere
huir de su pasado;
el amor fue entonces
como estar enferma
y sola
en un país extranjero.


En una sala de cine descubrí
la delicadeza
de los cuerpos que se aman
sin conocerse,
entendí entonces
la melancolía que lleva a la unión
de dos seres humanos
en el tiempo y el espacio.

Luego alguien me explicó
empíricamente
que se puede volver a amar
sin miedo a la muerte
y amaneció en la ciudad
mientras enterraba
tus cartas
en alguna parte profunda de mi misma.

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