miércoles, 11 de enero de 2017

la próxima luna llena



buscando señales en la luna
espejismos en los ojos     las manos mudas
el viento de enero silbando una melodía mientras
mi estómago llora la rabia mientras
el incienso se consume y nadie habla tras las paredes

volviendo al origen
cielos rosas   plegarias paganas
las piernas moviéndose al compás de los pensamientos
todo el ruido del mar sobre los hombros
el tiempo se consume y nadie consigue aferrarse al suelo;



si reconoces en mi el fuego
podrás ver a través de mis ojos
un parque a mediodía, mi cuaderno abierto
un grito con forma de poema para decir
hay una noche que se repite en mi cabeza
estaba oscuro pero no tenía miedo
no tenía miedo
mi corazón palpitaba al borde pero estaba
en calma rodeada por la rama 
de una enredadera

si reconoces en ti el fuego
podrás escuchar lo que susurra la luna
un presagio, tu memoria recordando el tacto
de las amapolas, tu boca suspirando
aquella canción azul con burbujas
hay una noche que se repite en tu cabeza
como el maullido de un gato en mitad del pasillo
como lo cálido de la verdad;


me contaste tu sueño yo
no te conté el mío
porque los deseos han de ser custodiados
en silencio.








1 comentario:

Anónimo dijo...

"todo el ruido del mar sobre los hombros"

Haces que las palabras pesen como el cemento y a la vez consigues que vuelen como el viento.

Siempre fan.